Es complejo imaginar cómo va a ser el camino de la transformación digital de los productos de cocina. Las empresas del sector de cocción que pertenecen al Clúster ACEDE llevan un tiempo reflexionando sobre ello dentro del marco de colaboración SZukaldatzenLAB. Lo describimos gráficamente a continuación:

Siguiendo el dibujo se ven cuatro hélices. A la izquierda está la Diputación Foral de Gipuzkoa con su iniciativa Etorkizuna Eraikiz, que fomenta el desarrollo de innumerables pilotos en diferentes campos de actuación (industria en diferentes sectores, economía plateada, etc) que como el nuestro tienen en marcha diferentes laboratorios de innovación. En concreto, dentro de este mismo programa, la DFG ha desarrollado la iniciativa estratégica LABe, para el fomento de la Gastronomía Digital en Gipuzkoa. Lo que nos interesa de esta política es que conduce al diseño de experimentos colaborativos que conllevan a la concepción y prototipación de productos digitales. A su derecha se encuentra la Universidad MU y el Centro tecnológico Stirling. El centro Stirling es un Centro especializado en tecnologías de cocción que aporta conocimientos para digitalizar el hardware de la cocina. La universidad tiene un aula para éste área e incorpora estudiantes que se van especializando en estas tecnologías. Abajo a la izquierda están todas las empresas del consorcio y a la derecha el living lab.

SZukaldatzenLAB se puso en marcha el 2018 y ha producido ya 3 prototipos digitales: nuevos lanzamientos de producto y/o soluciones digitales con nuevas patentes, fabricaciones para ventas controladas para nuevos segmentos de mercado y nuevos mercados.

De esta introducción se deduce que para desarrollar nuevas propuestas de valor con componentes digitales es preciso colaborar. Pero el equipo estratégico del nodo cocción es consciente que para que la propia iniciativa transcienda debe ir más allá, ya que, debido a la digitalización, se están dando cambios en la concepción de las cadenas de valor industriales del mundo.

Como miembros de LABe, dentro del marco de Gastronomía Digital de la Diputación Foral de Gipuzkoa https://www.gipuzkoa.eus/es/web/labe realizamos una visita exploratoria a la Smart Kitchen Simposium de Seattle (SKS), EEUU, en octubre de 2019.  La SKS es la convención de Smart Kitchen más reputada del mundo. Lo aprendido ha abierto un debate en torno a las posibles estrategias de digitalización de las empresas de cocción. Ese Simposium nos ofreció mucha información sobre las tendencias que se estaban dando en el mundo de la digitalización de la cocina que luego contrastamos con las empresas del consorcio SZukaldatzenLAB.

Ese mismo año, la Boston Consulting Group[1]  compartió un informe de una investigación aplicada con 40 casos reales, mostrando cómo la digitalización de la industria estaba reconfigurando las cadenas de valor industrial. Planteaba que las cadenas de valor se están convirtiendo en ecosistemas complejos que encuentran nuevas formas de aportar valor. El informe explica que las empresas son cada vez más conscientes de que deben trabajar con una gama mucho más amplia de socios para reunir las tecnologías, aplicaciones, plataformas de software y servicios subyacentes necesarios para una solución integrada. A continuación, un diagrama que muestra la evolución de los modelos de colaboración del sector del Automóvil.


[1] The Emerging Art of Ecosystem Management

https://www.bcg.com/publications/2019/emerging-art-ecosystem-management?utm_medium=Email&utm_source=esp&utm_campaign=covid-nr&utm_description=featured_insights&utm_topic=beyond_great&utm_geo=global&utm_content=202009&utm_usertoken=CRM_99c76aaf9bae80bcf649

Figura 1 – Evolución del modelo de Colaboración en la Industria del Automóvil

Lo que es llamativo es que hoy se está tendiendo a colaborar de una forma muy diferente al pasado. El estudio les ha dado la posibilidad de categorizar los ecosistemas en función de los objetivos estratégicos y las capacidades de la industria en cuestión. Del análisis obtienen tres tipos primarios de ecosistema: digitalizador, plataforma y super-plataforma.

Figura 2 – Ecosistemas dependiendo de capacidades y enfoque

Para digitalizar el producto existente con la ayuda de colaboradores manteniendo la complejidad a un nivel bajo, la opción conveniente es la red de digitalizadores (digitizer network). Es la opción que mejor se adecua a empresas o redes de empresas con fuertes capacidades en producto y un foco menos importante en colaboradores externos. Un ejemplo típico es el de un fabricante de automóviles que se asocia para acceder a la tecnología y la propiedad intelectual necesarias para los automóviles conectados y los servicios digitales conexos. La mayoría de las empresas establecidas utilizan una red de digitalizadores para hacer que un producto o servicio bien establecido sea inteligente y esté conectado.

Siguiendo la figura 2, nuestra situación se adecúa a la categoría red de digitalizadores. Dentro de esta categoría la investigación plantea que:  

1. La red de digitalizadores suele tener entre 20 y 100 asociados en un puñado de sectores verticales de la industria. La arquitectura de la red es bastante cerrada.

2. Hace falta un facilitador al que denominan orquestador para que los socios trabajen en estrecha colaboración para desarrollar las soluciones digitalizadas e integrarlas sin problemas en el producto o servicio.

3. Creación de valor. La red de digitalizadores ofrece productos de valor añadido muy buscados que pueden aumentar los ingresos por ventas al exigir un precio superior y generar ingresos adicionales por los servicios integrados.

4. Factores clave de éxito. La investigación de BGC demostró que las redes de digitalizadores más exitosas tienen un producto o servicio avanzado para empezar, son capaces de integrar hardware y software avanzado en el producto, y de vincular a los clientes al producto ofreciendo características deseables que crean vínculo y lealtad.

Por último, adentrarse en un ecosistema digital en el entorno del hogar supone tener presentes las posibilidades que ofrecen tanto las plataformas como las super-plataformas (última etapa en la figura anterior). Amazon Alexa utiliza las tres: una red digitalizadora para mejorar el hardware y la funcionalidad de reconocimiento de voz de su altavoz inteligente; una plataforma para añadir aplicaciones y habilidades que aumentan la oferta de servicios de Alexa; y una super-plataforma que integra otras plataformas, como el hogar inteligente de Sonos, para aumentar la voz de Alexa.

A juzgar por las conclusiones del trabajo de BCG, debemos dar un paso más en el modelo colaborativo que se ha planteado al inicio de este texto. Este informe recomienda un enfoque desde el que las empresas sean las que vayan participando activamente en la formación del nuevo paisaje y que para abrir ese nuevo paisaje se han de desarrollar varias preguntas:

¿Qué nuevas colaboraciones son necesarias?

¿Dentro de qué ecosistema?

¿Cuál será el rol de las empresas en ese ecosistema?

¿A través de qué solución digital?

Para terminar, añadimos algunas pinceladas de dos reputados economistas del entorno industrial que han realizado intervenciones en el encuentro sobre Economía Digital y Telecomunicaciones organizado por AMETIC, Asociación de empresas de electrónica, tecnologías de la información, telecomunicaciones y contenidos digitales.

Eva Arrilucea https://www.linkedin.com/in/evaarrilucea/ realizó una intervención durante la mesa redonda sobre soberanía tecnológica y reindustrialización y subrayó que para que una soberanía sea efectiva se han de identificar las necesidades existentes y las oportunidades que están surgiendo. A su vez es imprescindible tener una voluntad de querer colaborar con otros. Estas serían las claves que marcan la soberanía industrial. Practicándolo, dice, se llega a la madurez del ecosistema.

En ese mismo encuentro, Xavier Ferrás https://www.linkedin.com/in/xferras/ subrayaba la importancia de la tecnología y de los efectos en de la inversión en I+D+i . Xavier Ferrás defiende que la estrategia empresarial dependerá de las tecnologías que se tengan en cartera y calcula que escenario de digitalización se ha acelerado 10 años desde el inicio Covid 19.  

Nosotros nos encontramos a ese lado, al lado industrial, y vamos percibiendo oportunidades en torno a la digitalización de la cocina.  De momento nuestros datos digitales están básicamente en manos de compañías norteamericanas y no están siendo procesados por instituciones europeas, lo cual debilita nuestra posición. Hemos comenzado a dar unos primeros pasos para revertir esta tendencia, al menos en lo que a la cocina respecta.

De momento nos basta con ir contestando a la primera pregunta y convertirla en acciones: encontrar colaborador@s digitalizador@s adecuados.

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